Rincón poético
ERA MUCHO PEDIR
Era mucho pedir, mucho esperar.
Si el hombre que ha nacido en soledad y vive para sí nada puedes exigirle.
Si no puedes pretender transformar el bronce en oro… ¿quién se creyó alguna vez piedra filosofal?
Era mucho suponer creerse importante, creerse especial.
Y ya nunca estaré allí donde yo antes estaba. Mis huellas no pisarán mis huellas. El viento te devolverá mi nombre. No eres más tú que un hombre, no soy más que una mujer.
No puede ser.
Contra el vicio de pedir está la virtud de no dar. En el amor no juega uno, han de jugar los dos, la misma baza.
Marchas lejos en navíos de cartón, lejos demasiado lejos a tierras que ni nombre tienen. Allí donde los monstruos que tú mismo has creado podrán acompañarte. Allí donde el agua te hunde el barco, porque la marea es mucho más poderosa que las ansias y los desdenes de los hombres.
SIN SITIO
Sin sitio
Donde sostenerme esos pequeños aullidos
Donde los sollozos se mueran
Después de tanto, tanto frío
Frío de ausencia
Sin ti, sin nada
Dormir esta vez mis sueños
Contigo en la misma almohada
Deseos
Sin eco, sin tiempo
Para el amor
Sin huecos, sin vueltas, sin remedio
Con dolor.
Con ausencia sospechada
Del amor que está presente
…te necesito cada día
y cada día estás en mente
sin sitio
para amarte
sin sitio para quererte
para llevarte a tantos sitios donde demostrarte
esta pasión incipiente.
Mi niño tan deseado,
Cada día estás más cercano y más ausente
…las lágrimas me matan, me mata este amante transparente
(entre el 2003-2004)
NOCHES DE ESCARCHA (riff)
BÉSAME,
mientras enreda
mi pelo con uts dedos.
RASGA,
con tus uñas
los mechones…
porque soy la guitarra
que cuando acaricias
mi corazón te canta.
OLVIDA
el pudor y
se escurren tus manos
por mi espalda…
pues eres el músico
buscando la canción de su alma.
PERMITO
que mi cintura amarres
con tus manos entrelazadas.
ESTOY
escondida
tras los deseos de tus lágrimas
No te busco,
pero te espero
por si vienes…
y compongo en silencio
la ilusión con tus notas y noches de escarcha.
(ABRIL 1997)
SIRENAS
La sirena es la metáfora de la mujer oprimida que pugna por salir. El mar es el medio que la ata al fondo y su cola es el vínculo. Las escamas son los cuchillos de autodefensa que van abriéndole espacio hacia la superficie…
hasta que, por fin unas nuevas piernas le hacen emerger al aire libre.
¿O será la incapacidad de amar?
Mientras la infancia la esconde en aguas subterráneas, oscuras y tranquilas; sin dolor ni conocimiento, flotando en burbujas de felicidad…
Hasta el día en el cual el mar se agita y desgarran las rocas su estela de escamas y mujer, por fin, libre y que ama.
Ama realmente como nereida y no como sirena que espera eternamente algo que no existe y no viene.
(No vendrá)
Y la espuma en la playa la llena de arena. Y es ya mujer libre que ama y piensa.
CIUDAD AUSENCIA
La ciudad despierta
ya muerta,
ensombrencida de ausencias;
le cerraste las puertas
de su vida
con tu partida.
Los balcones se marchitan,
somos todos
ya extranjeros
desahuciados
a la marcha
en busca del nombre
de la nostalgia.
Al nuevo día
es completamente
todo diferente
a lo anterior…
los sombríos balcones
sólo reflejan
dolor
al reconocer
que somos forasteros
sin tu presencia
en las raíces
de las flores del deseo.
Tus caricias
se mudan
dentro de tus bolsillos,
a otra ciudad
asoman tu tacto
(yo ya no las recibo)
Crecerán los andamios,
escribiremos
letras delebles
pero el terreno es
de fango
y mi vivienda
cae
desvaneciéndose
igual las palabras
que mi pluma declara.
Ruina
surgida
del temido abandono,
sutil e involuntario,
no por ello menos
doloroso.
Fenecerán
los recuerdos
de los labios candentes
que arrancaron
tu vida
de noches incipientes.
Insatisfechas
miradas
que no saben
encontrar NADA
en los contornos
de las nubes,
en las espumas de la playa.
Jugar a hacer
colección
en estos fúnebres círculos
del egoísmo
que me obliga
precipitadamente a atrapar tu esencia
día a día,
a traspasar el tiempo
y a a coger
tu imagen
salvándola del olvido
para nunca dejarte.
Amanece todo ido
y nada pasado
vuelve;
todo se marcha
en el hilo
del presente
que ya muere.
CATÁRSIS
Alguna vez
mi ánimo se rompe.
Mi fuerza
no llega a mis miembros.
Todo se tuerce
en estos días
solitarios.
La impureza
me visita
y en breves instantes
viajo transportada
por catárticos rincones
a ojos interiores
reservados y veloces
raspando con las puntas de los pies
el pólen
de incontables mariposas nocturnas.
Colecciono momentos
dedicados a la ensoñación,
mis relatos oníricos,
violáceos, purpúreos y privados,
creando mundos
de suburbio
en los cuales
la realidad
toma la forma
que más se preste
para amarla
y con las manos
alzarla
al hambre del mediodía
sintiendo
la flor marchita
muriéndose cada día,
acosada por sus propias espinas,
girando por el abismo
de un propio laberinto
alimentado sin noticias
de las sombras
sin imágenes
y resucitada
cuajada de rocío
de otra ideología distinta
que le dicta
la necesidad del abandono
al placer,
de ese sentimiento
silenciado por el tiempo
(Lo escribí entre el 1998 y el 1999)
NOSTALGIA
Nostalgia
de tantas cosas.
Ahora, vacío
Ausencia
se encogen
extrañas sensaciones.
Olvido.
Abandono.
La marcha de todos,
pa no permanencia de nada.
Huída
interior
que tiñe la sonrisa
de maldad,
de dureza pétrea.
Respuesta.
Ignorancia.
Ignorando el dolor que
causaban las marchas.
Ignorancia propia
interna
mutua.
Nada hiere más que nada.
Nada olvida la permanencia.
Nadie huye de la ausencia.
Nadie ama la soledad tan vacía
tan extraña.
Nadie desea tantos
efímeros.
No culpes a nadie
de que la blanda saciedad
de tu sonrisa
se mute en dura piedra.
No digas nada.
(Lo escribí entre el 1998 y el 1999)
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